El Gobierno del presidente Noboa protege la producción porcina con una campaña que vacunará más de 2 millones de cerdos

El Gobierno del presidente Noboa protege la producción porcina con una campaña que vacunará más de 2 millones de cerdos

El Gobierno del presidente Noboa protege la producción porcina con una campaña que vacunará más de 2 millones de cerdos

Con el fin de proteger al ganado porcino frente a enfermedades, como la Peste Porcina Clásica (PPC), así como la economía de los productores y la seguridad alimentaria de la población, el Gobierno Nacional invierte USD 534.503 anuales en el Programa de Control y Erradicación de Enfermedades Animales de Declaración Obligatoria (PROSAN).

 

Mediante este programa, la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) ejecuta una campaña de vacunación desde noviembre de 2025 aoctubre de 2026. Hasta mediados de julio, se inmunizaron 1.346.020 cerdos, de una meta prevista de 2.060.450.

 

La Peste Porcina Clásica -también conocida como cólera porcino- es una enfermedad viral contagiosa de los cerdos domésticos y salvajes. Es causada por un virus del género Pestivirus de la familia Flaviviridae. Hay un solo serotipo del virus de la peste porcina clásica; la enfermedad figura en la lista del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y es de declaración obligatoria.

 

Por eso, en la campaña trabajan 350 brigadistas, de 19 operadoras, distribuidos en las 23 provincias del país, además de 98 técnicos de Agrocalidad que dan seguimiento y controlan el proceso.

 

La vacunación de los cerdos es obligatoria, por lo que los productores pueden solicitar información a los operadores autorizados que trabajan en cada provincia o pedirla en las oficinas de Agrocalidad, entidad adscrita al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP).

 

La inmunización es importante para prevenir la presencia de la enfermedad, así como determinar la trazabilidad animal, ya que cada cerdo vacunado es identificado individualmente, para así permitir su movilización a centros de concentración animal.

 

Los productores deben estar pendientes de los síntomas que puedan presentar sus animales, ya que la enfermedad tiene formas agudas y crónicas y pueden ser graves, con una alta mortalidad, o leves, incluso inaparente.

 

En la forma aguda de la enfermedad, en todos los grupos de edad se presenta cuadros de fiebre, amontonamiento, pérdida de apetito, apatía, debilidad, conjuntivitis, estreñimiento seguido de diarrea, y andadura irregular.

 

Varios días después del inicio de los signos clínicos, las orejas, el abdomen y la cara interna de las extremidades pueden presentan una decoloración púrpura. Por otra parte, los animales con la enfermedad aguda mueren en un plazo de 1-2 semanas.

 

El Gobierno Nacional mantiene su compromiso con la sanidad agropecuaria mediante acciones de prevención, vigilancia y control que permiten proteger la producción porcina, preservar la seguridad alimentaria y fortalecer la competitividad del sector.

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